Historia: La memorable trascendencia de Eduardo Chibás

El domingo cinco de agosto de 1951, al concluir su habitual hora radial en la emisora CMQ, Eduardo René Chibás y Ribas, presidente del Partido Ortodoxo sentenció: “Este es mi último aldabonazo” y a continuación, el estruendo de una detonación conmocionó a Cuba.

Once días más tarde, el 16 de agosto, como consecuencia del disparo autoinfligido, dejaba de existir el líder cívico que dedicó su existencia a denunciar el pillaje y la desvergüenza que caracterizaron el triste período de la falsa República.

Nacido en Santiago de Cuba en 1907, y descendiente de la ilustre rama de los Agramonte, Eddy Chibás se integra temprano a la lucha, surgido del movimiento estudiantil universitario en su oposición a la prórroga de poderes en la dictadura de Gerardo Machado (1925-1933).

Con apasionada oratoria y encendidas polémicas, Chibás comenzó a sobresalir por su incansable denuncia y enfrentamiento a la corrupción, estafas y desmanes que proliferaron a lo largo de los mandatos de Machado, Fulgencio Batista, Ramón Grau San Martín, y Carlos Prío Socarras.

Para 1935, ampliamente reconocido por sus litigios contra robos, inmoralidades administrativas existentes y censurar los insaciables apetitos de monopolios nacionales y extranjeros, promovió manifestaciones y huelgas en contra de Batista, por lo cual fue arrestado y llevado a prisión en varias ocasiones.

Elegido al Congreso en 1940, y más tarde senador de la República en 1944, Chibás subió el tono de enfrentamiento a la depredación, señalando contradicciones entre los intereses de la sociedad cubana, y políticas económicas que impedían concretar la soberanía nacional.

En 1947, popularmente distinguido como líder cívico y político de primer rango, Eddy Chibás decidió abandonar las filas del Partido Auténtico, y fundó el Partido del Pueblo Cubano, conocido como Ortodoxo, bajo los lemas: “Vergüenza contra dinero” y “Prometemos no robar”, junto a una escoba como símbolo frente la sucia corrupción imperante.

Con amplio arraigo entre las grandes masas populares como protagonista en la cruzada por la recuperación cívica y moral, su popularidad aumentó y se presentó como candidato en las elecciones presidenciales de 1948, ganadas finalmente por Carlos Prío Socarrás.

Polemista fogoso y apasionado, Chibás acusó públicamente al entonces ministro de Educación, Aureliano Sánchez Arango -funcionario con fama de antipático y arrogante-, de haber sustraído, en confabulación con el presidente Prío, fondos destinados al “desayuno escolar”.

La polémica se extendió en la medida de que Chibás nunca pudo presentar pruebas y documentos que le fueran prometidos, y jamás llegaron a su poder, en lo que para muchos fue una trampa política, al punto que el intelectual y revolucionario dominicano Juan Bosch llegó a declarar que el líder ortodoxo había caído “en un cerco fríamente ejecutado”.

Decepcionado, deprimido, aquella noche de agosto Chibás lanzó al éter la postrera alocución que autodenominó como, su “último aldabonazo”, rubricado con el disparo que condujo a su despedida física.

Eduardo Chibás no pudo concluir su propuesta, más su proyecto constituyó preludio y allanó el sendero a Jóvenes del Centenario y el Movimiento 26 de Julio, encargados de concretar la revolución social que cambió definitivamente los cimientos de la nación cubana. (Pausides Cabrera Balbi, AIN)

 

About these ads
Esta entrada fue publicada en Nacionales y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s